André Ricard

André Ricard

“El diseñador es un experto en creatividad que se ha especializado en estudiar y proyectar la forma que han de tener las cosas para que sean más cómodas en el uso y a la vez más estéticas a la vista. El diseño logra la integración armoniosa de la forma más bella y de las exigencias de la función.
El área de actividad del diseño no se limita sin embargo a esa única misión. Aplicando el mismo método lógico de análisis que le lleva a adecuar formas y usos, también puede aportar soluciones coherentes y sensatas a otro tipo de problemas estructurales o funcionales. De modo que el enfoque imaginativo que aporta el diseño resulta de mucha utilidad en múltiples ámbitos empresariales e institucionales”.

Nació en Barcelona, en 1929. De formación autodidacta, en una época en la que el diseño no tenía reconocimiento como tal en España, realiza diversas estancias en Francia, Suiza y Londres donde va acumulando experiencia. Entra en contacto con diseñadores de la talla de Raymond Loewy, Muller-Münk y Alexandre Cirici-Pellicer y Antoni de Moragas tras desplazarse por diferentes ciudades del mundo. En 1958 crea su propio estudio en Barcelona: el Centro de Diseño Industrial (CDI). Entre sus diseños más emblemáticos destacan los envases de Agua Brava, la batidora Moulinex, los ceniceros Copenhagen o la antorcha olímpica de Barcelona 92. Sus diseños, sencillos y funcionales, reflejan una búsqueda constante de lo que él denomina la “ética y estética de la utilidad”. Paralelamente a su trabajo como diseñador, ha desarrollado una importante actividad para la promoción y reconocimiento del diseño, ocupando cargos importantes en agrupaciones y asociaciones de diseñadores como lo son la ADI FAD, el ICSID Study Group. Fue miembro del comité asesor COOB Bartelona 92.

PROYECTA 56. ¿Cree que el diseñador nacido en España juega con desventaja respecto a cualquier otro diseñador europeo? Si es así, ¿a qué cree que se puede deber esto?

ANDRÉ RICARD. Creo que los diseñadores españoles tienen las mismas probabilidades de tener éxito en cualquier país del mundo. Lo único, quizás es el problema del idioma. El idioma es muy importante para comunicarse con las personas que, o nos encargan un diseño o les proponemos uno nuevo. Esto creo que ha mejorado mucho, pero he visto que muchos de nuestros diseñadores de talento no han tenido el éxito que merecía, por no poder relacionarse verbalmente con un posible cliente en el extranjero.

Sin embargo, algunos han tenido éxito. Hay diseñadores españoles que se han abierto camino en el mundo, por lo tanto, es posible aun cuando hay mucha gente con talento dentro y fuera con los que hay que competir, y por lo tanto pugnar por los mismos proyectos. En la arquitectura se ha visto que muchos arquitectos españoles han tenido una excelente acogida, incluso algunos son profesores en universidades extranjeras. Respondiendo a su pregunta posibilidades hay muchas, con esta salvedad del idioma.

P56. Según Tom Peter, el error más tonto es ver el diseño como algo que se hace al final del proceso para “arreglar” el desastre, en lugar de entender que es una cuestión de ‘un día’ y parte de todo. ¿Está de acuerdo con esta afirmación? ¿Qué medidas cree que deberían tomarse para cambiar esta percepción sobre el diseño?

1992 Olympic TorchA.Ricard. Es toda una pregunta que merecería todo un seminario para contestarla, pero puedo decir que es cierto que la sociedad utiliza el diseño para enmendar o incluso para crear más consumo. Todos hemos visto que se le llama diseño a cosas que en realidad no añaden nada mejor a lo que ya existía. La función del diseño es resolver los problemas de la vida cotidiana, para facilitar el servicio de los objetos que necesitamos. Hay que lograr que una silla, un vaso, un peine… funcionen mejor y hacer que nos encontremos a gusto en la relación de uso que tenemos con estos objetos. Esto es así, y muchas veces se utiliza el diseño como un argumento de venta para colocar un producto que no es necesario y a veces es peor de lo que existía anteriormente. La misión del diseño no es hacer un juego del marketing fácil sino resolver los problemas reales de uso que la gente tiene. Cada producto puede siempre mejorarse en alguna medida.

“La misión del diseño no es hacer un juego del marketing fácil sino resolver los problemas reales de uso que la gente tiene”

 P56. No sabemos si le habrá pasado alguna vez, pero en Málaga, y en definitiva en Andalucía, es muy común que cuando digas: “soy diseñador industrial” te respondan con preguntas como ¿Y eso que es? ¿Para qué sirve? ¿Qué medidas y/o iniciativas considera usted que podrían ser adecuadas para promover esta conciencia social?

A.Ricard. Es comprensible que ocurra esto, pues muchos industriales desconocen cuál es el papel del diseño.

Una descripción que me ha servido mucho es comparar el diseño con la arquitectura. Del mismo modo que cuando hay que construir un edificio se requiere la colaboración y el conocimiento de un arquitecto, al proyectar un producto industrial es necesario un experto que lo proyecte. Antes de lanzarse a producir un producto, alguien ha de diseñarlo y crearlo. Alguien ha de decir cómo ha de ser, y este es el papel del diseño.

En la arquitectura la sociedad ha asumido que es necesario un experto para proyectar como será un edificio antes de construirlo. Del mismo modo para un producto industrial, se requiere a un experto para proyectarlo antes de producirlo.

“Antes de lanzarse a producir un producto, alguien ha de diseñarlo y crearlo. Alguien ha de decir cómo ha de ser, y este es el papel del diseño”.

 2005 Streetlamp BJC OmegaP56. Además de una publicación, PROYECTA 56 quiere llegar a la sociedad a través de la impartición de cursos de carácter formativo dirigidos tanto a estudiantes como a la sociedad, ¿Cree que esto puede ser una buena iniciativa para establecer las bases necesarias y mostrar el valor del diseño industrial?

A.Ricard. Todo lo que sea divulgar lo que es el diseño o dar nociones a la gente me parece positivo, tanto si son estudiantes como si son empresarios, porque también el empresario tiene que entender cuál es el papel del diseño y ver en el diseñador a un colaborador, a una persona que ha de formar parte del equipo de creación de lo que él va a fabricar.

Todo lo que sea dar a conocer esta disciplina creativa me parece positivo, y por lo tanto, no puedo más que apoyar cualquier iniciativa como la que ustedes tienen en proyecto llevar a cabo.

P56. ¿Considera que el diseño de los programas formativos de las enseñanzas primarias y secundarias tiene algo que ver con esa ausencia de cultura del diseño?

A.Ricard. Desconozco lo que se da en Primaria y Secundaria por lo tanto me es difícil juzgar, pero creo que hablar del diseño muy pronto a los que empiezan sus estudios es una gran idea. Aunque no entiendan perfectamente lo que es, como he dicho anteriormente, si se les explica que para hacer un edificio hay que hacer planos, ¿por qué no hacer lo mismo con un producto? pues igual ha de hacerse antes de fabricar un par de tijeras o cualquier otro objeto, herramienta o mueble. Alguien tiene que decidir cómo tiene que ser, qué materiales, qué colores ha de tener, y este es el papel del diseño. El diseño debería entrar a ser tan conocido como lo son la Medicina, la Arquitectura, la Ingeniería…

 Nadie desconoce lo que es un ingeniero, un abogado o un médico. Se diría que, ya desde muy joven, comprender que existe esta nueva profesión, que ha sido necesaria como consecuencia de la producción industrial de los productos y objetos que utiliza la gente, es algo necesario.

1988 antimoth packageP56. Durante los días 25 y 26 de abril, tuvo lugar en Málaga el I Congreso “ Esto es Diseño Industrial ”, durante el cual se celebraron una serie de mesas redondas, ponencias y talleres formativos. En una de las mesas, “Panorama del diseño industrial en la Universidad”, se discutieron los diferentes programas universitarios de esta disciplina, encontrándose gran variedad tanto en el contenido de cada programación, como en el sistema de formación, número de alumnos, e incluso en la escuela en la que se imparte cada titulación, llegándose a encontrar planes de estudio meramente ingenieriles, y otros puramente artísticos. Además, en lo único en lo que todas estas escuelas coincidían, era en el hecho de que ninguno de sus profesores, o prácticamente ninguno era diseñador industrial ¿Qué opina a cerca de este tema?

A.Ricard. Bueno, es cierto que desde hace unos años la Ley de Educación ha exigido que todos los profesores que enseñen diseño, sean licenciados de diseño. Pero claro, esto es bastante absurdo, pues precisamente hasta entonces no existía esta titulación. Por lo tanto, es normal que no haya profesores diseñadores licenciados de diseño. Para colmar esta carencia inicial, los diseñadores veteranos propusimos que aquellos diseñadores que habían merecido el Premio Nacional de Diseño pudieran impartir docencia, puesto que habían demostrado su capacidad profesional. No se aceptó la idea, y en consecuencia, es lógico que las escuelas de diseño tengan ingenieros y arquitectos como profesores, que si bien no son diseñadores son licenciados y pueden enseñar según las exigencias de la ley.
A mí me parece que hablar de Ingeniería y Arte no es hablar de diseño. El diseño no es ni una cosa ni otra. No tenemos que inventar, tenemos que resolver cosas mediante el ingenio de la forma, no entramos en las partes mecánicas, esto es lo propio de la ingeniería, ni tampoco hacemos objetos para que sean bellas esculturas, sino para que sean objetos que funcionen bien, presten un buen servicio y no nos creen problemas de uso. Ni somos escultores de objetos, ni somos mecánicos ingenieriles, no creamos entrañas tecnológicas, sino que somos los que nos ocupamos de la parte formal de los objetos, para que estos productos industriales resulten mucho más cómodos tanto a la mano, como a la comprensión, como al uso.

1996 Picolo Letter boxP56. Parece claro que esta situación revela distintas conceptualizaciones sobre la realidad del diseño, ¿Cree que es necesario que se unifiquen criterios para dar una definición compartida y consensuada de diseño industrial? En caso afirmativo ¿Cuál cree que sería el camino? ¿Qué definición daría usted sobre el diseño industrial?

A.Ricard. Creo que el diseño es mal conocido también por las autoridades, porque los que dictan las leyes no saben lo que es el diseño industrial y su circunstancia. Así se cometen errores como el de exigir una licenciatura a los profesores. Algo que se puede explicar por ese desconocimiento del mundo del diseño.
Creo que unificar totalmente la enseñanza del diseño será difícil. Cada escuela tiene sus tendencias. Hay escuelas que pueden ser más ingenieriles, más interesadas en productos muy mecánicos e industriales, mientras que otras se centran más en la funcionalidad que proporcionan las propias formas sin necesidad de entrañas tecnológicas. Hay escuelas que pueden ser más ingenieriles, más interesadas en productos muy mecánicos e industriales, mientras que otras se centran más en la funcionalidad que proporcionan las propias formas sin necesidad de entrañas tecnológicas.

Lo importante, como le decía al principio, es entender que la misión del diseño es facilitar la vida a la gente a través de aquellos productos que se utilizan en la vida cotidiana para que resulten más cómodos, ya sea un semáforo para la calle o una cuna de un bebé. Todo tiene que ser lo más óptimo posible para no generar problemas de uso. En todo es posible una mejora. Este es el papel del diseño: descubrir dónde están las mejoras que se pueden aportar.

1963 Bottle-openerP56. José Manuel Mateo, diseñador industrial en Oz estudi, nos habla de la importancia del diseño industrial para la PYME. Desde su experiencia, ¿podría comentarnos brevemente las ventajas que un diseñador industrial puede otorgar a una empresa, y en definitiva a la economía española? ¿Cuál cree que es la receta para lograr que la empresa confíe en el diseño industrial?

A.Ricard. Creo que el diseño es necesario en cualquier tipo de empresa, porque aporta un punto de vista que las empresas no tienen. En cierto modo, el diseñador industrial es el embajador o representante del futuro usuario. Él es quien piensa qué va a pasar con el producto cuando entre en la familia que lo adquiera, cómo será de cómodo, de útil, de comprensible su uso. El diseñador industrial aporta un punto de vista mucho más profundo sobre estos aspectos que el que suelen tener las empresas. Creo que es necesario tanto para las pequeñas como para las grandes empresas. No hay diferencia, no favorece más a unas que a otras. Quizás, lo único sea que en las pequeñas empresas, el diseñador suele tratar con la dirección, porque en éstas los directivos se implican más directamente en la creación de sus productos. En las grandes empresas, como en todo gran organigrama, el diseñador trata con una parte limitada del equipo pero nunca habla con la dirección, trata con la parte tecnológica y productiva. He tenido ocasión de tratar con ambos tipos de empresas, y he visto cómo, cuando el diseñador habla directamente con la máxima autoridad de la empresa es cuando mejor se aplica el diseño.

P56. Proyecta 56 considera el diseño industrial como una tarea interdisciplinar capaz de aunar numerosos profesionales de diferentes características para cada proyecto. Desde su experiencia profesional, ¿cuáles cree que son las claves de esta colaboración cercana entre la ingeniería y el diseño?

1976 Coffee maquer Mini-MokaA.Ricard. El diseñador industrial es un generalista, no es un especialista en alguna materia. Tiene una visión global de los problemas. Por ejemplo, si una empresa de productos plásticos me contrata, he de recurrir al experto en plásticos que me dirá las distintas tecnologías que existen: como el soplado, el inyectado, el extorsionado, etc. Para que yo sepa cómo puedo utilizar estos materiales para conseguir un objeto que tenga la configuración que resulte más cómoda y mejor se adapte a ese medio de producción. Siempre hay, desde luego, una interdisciplinaridad entre las distintas especialidades.

Le he hablado de “generalista” del mismo modo que se habla de un “médico generalista”. Es decir, un médico que recurre al cardiólogo si su paciente tiene un problema de corazón, o al neumólogo si tiene un problema pulmonar.

El diseñador industrial es el que coordina las exigencias específicas que cada producto necesita buscando los expertos de las distintas ramas de las especialidades.

No todas las empresas tienen los especialistas necesarios para cada proyecto, y es precisamente el diseñador industrial el que tiene que recurrir en cada caso a expertos independientes para completar el equipo y que el producto sea realmente la mejor solución posible.

P56. ¿Cree que las asociaciones tienen el papel más importante para la difusión del Diseño Industrial? ¿Y la publicación? ¿Cuál cree que es el papel de cada una de ellas?

A.Ricard. En 1960, unos amigos, fundamos la primera asociación de diseño: el ADI FAD. Dimos a conocer lo que era diseño haciendo exposiciones, creando los premios delta, que recompensaban a los diseños más acertados… todo esto dentro de las limitaciones que teníamos como entidad privada. No podíamos hacer mucho más, puesto que todo se hacía en base a nuestra economía. Creo que las instituciones públicas pueden hacer mucho más que las asociaciones privadas porque disponen de más medios, y posibilidades con actos que abarcan a todo el estado. Creo que las asociaciones han cumplido su papel promocional, y que en este momento tienen más un carácter cultural que de promoción del diseño en las empresas.

P56. El 40% de los residuos generados en este país corresponden a envases y plásticos desechables producidos únicamente para ser usados una vez. ¿Cree que España necesita una mayor concienciación acerca del reciclaje y la reutilización del producto?

1960 Porcelain  Cocktail try JerezA.Ricard. Lo de usar y tirar es un despilfarro tremendo. Concretamente en los envases de bebidas y productos de alimentación. En Suiza viví una campaña en la que se promocionaba la idea de ir al mercado con un capazo para no utilizar las bolsas de plástico que tanto contaminan, la reutilización de envases de vidrio. También potenciaban el uso de productos frescos recién cogidos y no de la cadena de frío que crea mucha polución. Se hizo una gran campaña y tuvo una gran cogida pero al final se volvió a lo de antes. No puedo contestar.

P56. ¿Cómo fueron sus inicios profesionales? ¿Qué fue para usted lo más difícil? Analizando sus productos podemos observar unas líneas sobrias, simples, pero elegantes que dan al producto una funcionalidad perfecta. ¿Es usted de los que afirma que la estética es el resultado de todo producto funcional? ¿Qué es lo que tiene cualquiera de sus productos, que lo hace a su forma de ver, perfecto para el problema que resuelve?

A.Ricard. Empecé en un momento en el que el diseño industrial era desconocido por lo que lo primero que tuve que hacer fue explicar qué era eso del diseño. Tuve la suerte de tener un trabajo a media jornada, que me permitía usar la otra mitad del día para dedicarme al diseño. Es muy difícil empezar en cualquier profesión, no solamente en el diseño. Un abogado que acaba de conseguir su título también tiene dificultades en conseguir clientes. Yo creo que la forma más clara de abrirse camino es lograr que alguien de tu alrededor, amistad o familia, te haga un primer encargo. Porque si no tienes un proyecto real, es muy difícil que alguien que no te conozca te confíe el diseño de uno de sus productos. Ha de existir alguna experiencia previa, y esta primera experiencia solo la suele dar gente que te conoce y te tiene confianza. Con este primer diseño tienes ya, no un book de escuela, sino un producto que está en la calle.

Así empecé, conociendo a alguien cercano a mí que me confió algunos diseños, por lo cual, pude presentar productos fabricados y demostrar que habían tenido éxito. Hoy en día creo que esto tiene que seguir siendo así, no veo otra manera de hacerlo, salvo los concursos, pues ganar algún concurso puede ayudar al diseñador a darse a conocer.

1964 Ice-tongNo obstante, no hay ninguna fórmula mágica y no hay que desanimarse por considerar que esta profesión es más difícil que cualquier otra primer diseño tienes ya, no un book de escuela, sino un producto que está en la calle.

Así empecé, conociendo a alguien cercano a mí que me confió algunos diseños, por lo cual, pude presentar productos fabricados y demostrar que habían tenido éxito. Hoy en día creo que esto tiene que seguir siendo así, no veo otra manera de hacerlo, salvo los concursos, pues ganar algún concurso puede ayudar al diseñador a darse a conocer.

 “No obstante, no hay ninguna fórmula mágica y no hay que desanimarse por considerar que esta profesión es más difícil que cualquier otra”.

 P56. Finalmente, ¿cómo ve el futuro del diseño industrial en España?

A.Ricard. Creo que el diseño se está introduciendo. Ha sido muy lento. Hoy ya se habla del diseño. La gente sabe más o menos lo que es. Las empresas tienen más dificultad en confiar en el diseño y creen que pueden prescindir de él. Conocí y contacté con una empresa que fabricaba herramientas: martillos, tenazas y similares. Era una empresa familiar y seguían haciendo lo que siempre habían hecho, pues sus productos eran inmejorables. Creían que se bastaban para proyectar sus productos. Pero esto es un error, cualquier producto puede mejorarse, incluso en un sector como el de las herramientas más elementales. Todos recordamos el caso de las tijeras FISKAR que demostraron cómo podían mejorarse. Hoy las tijeras son distintas y mejores ¿Por qué? Pues porque en esa empresa finlandesa entró el diseño y demostró que la forma que hasta entonces tenían no era ergonómica. Desarrolló una forma de empuñadura de plástico con una forma que se amolda a la mano reduciendo el esfuerzo. Un paso de una empresa tradicional que decidió cambiar algo que parecía inmejorable.

“Creo que en España tenemos muchas empresas en las cuales la entrada del diseño industrial mejoraría muy sensiblemente sus productos y los haría más funcionales y a la vez exitosos”.

 

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